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viernes, 27 de diciembre de 2013

CARTA DE UN NIÑO A LOS REYES MAGOS


Voy a dejar una carta que me ha enviado un niño que ya es "un poquito grande" según dice él. 
En esta carta expresa sus deseos  y los de muchos niños que aunque ellos no lo sepan expresar así  "con palabras", a veces nos lo dicen de otras formas: llorando, con rabietas, "desobedeciendo sistemáticamente", llamando nuestra atención con actitudes agresivas...

Este niño, quiere ser portavoz de todos los niños del mundo y enviar este dibujo a todos los papás para que pidan estos GRANDES REGALOS a esos Reyes Magos que vendrán el día 6 de enero.



Queridos Reyes Magos, este año os voy a pedir muchas cosas, muy importantes para mí y para muchos niños. Sería estupendo que todos los niños tuviéramos estos regalos al lado del árbol el día 6 cuando nos levantemos...
¡Besos, hasta pronto!


7 comentarios:

  1. Hola Gloria y lectores, lo primero que me gustaría decir, es que me gusta mucho el blog y lo veo muy interesante, y muy enriquecedor.
    Lo segundo que me gustaría comentar, es un pequeño artículo que he leído en el que estoy dándole vueltas pero no acabo de verlo claro, y me parece fundamental. Me permito el lujo de copiar el artículo, por si os interesa. Un saludo.
    Cinco Razones para Dejar de Decir “¡Muy Bien!” Por Alfie Kohn

    http://www.alfiekohn.org/parenting/muybien.htm

    Clara.

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    1. Hola Clara, gracias por tu comentario. He leído el artículo que indicas y me parece un tema muy interesante. Es un tema sobre el que he pensado muchas veces ya que "el bien" "muy bien" cuando estás habitualmente en un mundo de niños (en el aula, en un parque, en familia...) suena por doquier... Es cierto que a veces puede resultar difícil discernir cuando está justificado un elogio y cuando sobra, pero sí que pienso que un elogio constante puede hacer el efecto de crear una dependencia del niño hacia lo que agrada al adulto y esto es algo palpable en las aulas y en contextos infantiles. Por ejemplo: un niño enseña un dibujo, una pintura a la maestra y es habitual que rápidamente se emita el juicio: "¡muy bien, qué bonito!"... ¿es que la maestra tiene el poder de decidir si un dibujo está bien o mal hecho?... yo, también he presenciado decirle a un niño "ese dibujo está mal hecho", esto no es tan habitual, pero igualmente desafortunado... ¿cómo podemos atribuirnos el poder de emitir este tipo de juicios?... creo que es más acertado hablar con el niño acerca de su obra: ¿te gusta a ti como ha quedado? ¿qué es lo que más te ha gustado cuando has hecho el dibujo? ¿cómo te has imaginado esta escena...? de esta forma el niño se sentirá atendido y elogiado en sí mismo por el esfuerzo y el trabajo terminado... de todas formas es un tema complicado pues creo que tiene mucho que ver en cómo los adultos hemos manejado desde hace tiempo este tipo de situaciones... creo que es un tema para reflexionar y aportar ideas, no creo que nadie pueda darnos una "receta" al respecto. Gracias de nuevo

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  2. Acabo de leer un análisis de una madre sobre el artículo anterior comentado de Alfie Khon, pongo el enlace porque me parece una reflexión interesante sobre el mismo: http://www.soymanada.com/muy-bien/

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  3. Hola Gloria,
    la carta me parece un motivo para reflexionar sobre el comportamiento de los adultos en nuestra sociedad.
    Pienso en cuatro situaciones en las que los adultos podemos encontrarnos:

    1ª.- El adulto trabaja y dedica muchas horas entre el trabajo en sí y los desplazamientos, máxime en las grandes urbes. Después de la actividad el adulto está cansado y al llegar a casa están los niños con una energía tremenda en comparación al adulto. El adulto comparte su tiempo con su pareja, con sus hijos y con el mundo externo por medio de TV, radio, prensa etc. Esta dinámica minimiza ese tiempo para los besos, cuentos y dedicación que el niño necesita para cubrir sus necesidades afectivas y materiales, por ejemplo tareas de la escuela que tiene que realizar con ayuda de los padres.

    2º.- El adulto está en paro. Si el adulto está frustrado y se siente como un ser que socialmente no es válido será nefasto para la relación con su entorno, incluido sus hijos. Estará intentando, constatemente, ser considerado válido socialmente encontrando un trabajo. Además, las necesidades económicas le acuciaran y su mente no podrá pensar, el tiempo necesario, en temas importantes como la educación de sus hijos y las demostraciones de cariño.
    En el caso de ser consciente que lo que falla no es él o ella sino la forma de comportarse la sociedad (en este caso los que tienen la posibilidad de proporcionar trabajo) los problemas económicos motivarán comportamientos no deseado por la deseperación de no poder hacer frente a necesidades básicas de la familia.

    3º.- El adulto está jubilado. En este caso, por lo general, los niños serán los nietos y se pasarán ratos magníficos con ellos cumpliendo la carta a los Reyes Magos pero ya no conviven con los adultos sino que complementan al afecto de los padres. No creo que sea bueno que los abuelos se ocupen de los nietos de forma continua y permanente porque la educación debe recaer en los padres y porque los abuelos tienden a mimar excesivamente a los niños perjudicándoles en su educación al impedirles ser autónomos y a comprender que no todo vale aunque se pida con lágrimas.

    4º.- El adulto es millonario. En estos casos los hijos son alejados de forma que estudiarán en "los mejores colegios" incluso fuera del país. Tendrán los bienes materiales que necesiten y que no necesiten pero que se les antoje. Las reuniones con sus padres serán las de Navidad, Año Nuevo y pocas más porque los adulto, que son millonarios, tendrán mucha actividad para no dejar de serlo e incluso para ser, aún, más millonario.

    En fin. Que en la sociedad que vivimos el árbol no verá, en un número importante de casos, todas las peticiones del niño, por eso en mi árbol quisiera poner otro cartelito: "Quiero otra sociedad donde no exista corrupción, ni violencia, ni avaricia y que sí haya Salud, Justicia, Educación y poder compaginar la vida laboral y la vida personal para poder dar a los niños todos sus deseos".

    Gracias por tu blog que me da la posibilidad de reflexionar.

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    1. Gracias por tu comentario. Bueno, tus reflexiones son para hablar largo y tendido... estoy de acuerdo contigo en la petición que haces sobre la sociedad en la que nos gustaría vivir; seguro que en una sociedad más justa y estable, donde nuestros derechos como personas estuvieran satisfechos... seguro que todo esto incidiría en la educación y el bienestar de los niños. No obstante, el sentido de esta carta, de esta petición que hace "este niño algo mayor" en nombre de muchos niños, creo que es otro. Al margen de los "problemas" que tenemos los mayores, creo que es muy necesario que nos paremos a pensar un poquito en las necesidades que tienen nuestros niños; hay niños que están inundados de objetos materiales y de juguetes caros y sólo demandan: TIEMPO!!! creo que es importante reflexionar sobre la responsabilidad que se adquiere cuando se decide tener un hijo. Un saludo y gracias de nuevo.

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    2. Hola Gloria,
      entiendo y entendí en su momento el sentido de la carta que el niño hace a los Reyes Magos.
      Lo que quise expresar en mi anterior comentario fue que la sociedad que hemos creado, algunos con más responsabilidad que otros, está enferma. El tiempo que necesita el infante es casi vital al igual que el tiempo que necesita el anciano o el adulto, cada uno en su medida, para estar sano, no solo de cuerpo sino también de mente. La organización social actual nos roba ese tiempo y los padres que, responsablemente, quisieron tener el hijo se ven abocados a tener que dedicar muchas horas diarias a ganarse el sustento y el que tiene el sustento garantizado está en una espiral absurda de enriquecimiento continuo como si el pararse significase fenecer.
      Parece mentira que estemos en el siglo XXI y que después de tantos años de "civilización" aún estemos faltos de tiempo para nuestros hijos, para nuestros mayores y además pasarnos parte del tiempo cabreados por la mafia de esta España nacional-católica que nos están imponiendo los corruptos. En fin, ¡ójala! llegue el día en el que trabajar signifique engrandecer a la sociedad y por ende a sus individuos y que esa productividad nos permita gozar del avance tanto material y sostenible como afectivo.
      Un cordial saludo y Feliz Año 2014.
      AR

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    3. Hola AR, estoy de acuerdo contigo en el análisis que haces de esta sociedad en la que nos ha tocado vivir. Y efectivamente, las circunstancias que nos rodean son de tal deterioro que nos hacen infelices de fondo, independientemente de la situación "feliz" y personal de cada uno. Hago mío también ese deseo que expresas de construir un "mundo" justo, que nos permita compartir "momentos" con los que amamos sin tener que preocuparnos por "sabuesos corruptos" que no sólo te ponen la zancadilla sino que además "te rematan" cuando caes. Un Feliz año, que te traiga éxitos personales y profesionales y que, al menos, algunos de tus deseos se vean cumplidos. Un saludo y gracias por tu interés en el blog.

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